jueves, septiembre 27, 2007

Ella hacia el Este: Hermosismo 6/

Nunca supe
De dónde viniste
Pero estás tan cerca
Que quizás por eso
No puedo verte bien
Y creo que sos una parte mía.

Y cuando duermo
Estás en mis sueños
Y hablamos
Te veo tan cerca
Que creo que sos una parte mía.

Y de mañana
Respiro primero
Apoyo el pie derecho
Sobre el suelo
Y te veo
Tan cerca
Que creo que sos una parte mía.

Ella hacia el Este: cicatriz.

Cicatriz:
Piel más resistente
que la propia piel.

Cicatrices son la experiencia.

Veo
cicatrices en la cara de un desconocido
pienso en su vida
me muestra algo,
no a mí: al mundo.

Cicatrices invisibles,
las mías.

Pienso en esa vida
me muestra algo,
a mí, no al mundo.

Misteriosa cicatriz.
Dibuja sobre la piel
la verdadera forma.

Ella hacia el Este: Hermosismo 5/

¿Dónde está esa canción?
Que nos haga libres.
Demasiadas personas mal.

El mundo gira
en sentido incorrecto.

Y yo no sé qué será del amor.
Pero si dejo de soñar ahora,
nada se despejará.

Y vos
estás
tan ocupado últimamente.
No encontrás
el tiempo.

Y veo como el mundo
pierde su tiempo.
Pero amablemente.

Ahora el amanecer
se siente en la cara.
De una computadora.

¿Qué será del mundo
cuándo nos quedemos
sin tiempo?

¿Qué será del mundo
cuándo nos quedemos
sin espacio?

Decime
que esto
no es un sueño.

Porque
yo sí
tengo uno.

martes, septiembre 25, 2007

Cerca el milagro: subí, subí, subí.


¿El milagro?

Unas nubes que cruzan una luz

y atardecer los dos juntos.

Ella hacia el Este: corazón

Tengo
un corazón
cuatro
ambientes.

O cuatro
cámaras
que
palpitan.

jueves, septiembre 13, 2007

Ella hacia el Este: poesía bis

Siento tu eco, vos precedés -
todos mis actos
mis imprevistos.

Sos el que va delante
- haciendo señas -

Tocaste lo abrupto
- el misterio -
ciego y vidente.

Amante proyectado dos veces reflejo
en el agua -

Borroso,
errado,
destinado.

Sos el escondrijo violento
de la verdad
- sólo inmortal -
voy a alcanzarte siempre.

miércoles, septiembre 12, 2007

Ella hacia el Este: Anochece dos veces

Después de pensarlo tantas veces sé que no es exactamente dolor. Es como una molestia, o un pequeño desgarro, o como golpearse una mano o el dedo de un pie. Quisiéramos haberlo evitado, pero nos recuerda que estamos vivos, que podría haber sido peor y sólo esperamos que pase.

Así sucedió conmigo.

No recuerdo nada anterior.

Parado en el medio de la habitación tratando de despegarme de esa superficie metalizada. Pegado por completo, como un insecto en una trampa pegajosa, pero sin sufrimiento, sin miedo. Sin embargo, recuerdo esforzarme por despegarme: la cara primero, la punta de los dedos, las pestañas, las rodillas. Lento progresivo despegue. Finalmente, como una pequeña figura de papel logro algo: pararme individual frente al espejo y observar ahora desde este lado del mundo.

Y vivo, sí. Parece mentira.

Pero siento el murmullo cuando me acerco.

Ahora camino por las calles cuando anochece.

Y todos se preguntan qué son esos cristales
en mi pelo
en los bordes
de la ropa.

Ella hacia el Este: Horrorsismo 5/

Noche sueño
que camina
hacia mí
una sombra.

No la conozco
pero recuerdo
la niebla
sobre el agua.

Era como el miedo
que imaginaba
de día.

Pero de noche
es la sombra
que atrae
y recuerda.

Una sombra
que libera
fantasmas.

lunes, septiembre 10, 2007

El otro del diario: Trasnoche

La verdad no pensé que fueras de ésas. Las que te compran con menos que una sonrisa. Tampoco pensé que fueras de ésas. Las que hablan con los silencios. ¿Sabés qué? Tampoco creí que fueras de esas otras. Las que sonríen con la mirada. En realidad pensé, ¿qué pensé? Creí que eras distinta. Será por eso que nunca escuchaste las palabras que no te dije.

Parte del juego, de este ajedrez interminable donde te supongo a veces reina, a veces un alfil esquivo y siempre la misma torre inexpugnable. Y ahora estás sentada al lado mío mientras escribo, no en cuerpo, ni siquiera en espíritu. Pero igual sobre mi hombro negando o asintiendo según se suman las letras. Y yo me siento en el tablero como un caballo de calesita, equivocado, fuera de lugar, dando vueltas y vueltas. Ansiando la sortija para tener un momento más.

Soy mente y soy espíritu, pero también soy cuerpo. Un cuerpo con un propósito. La fusión definitiva.

viernes, septiembre 07, 2007

Ella hacia el Este: ¿Y yo qué?

A veces salgo de mi eje para buscar cosas nuevas. El miedo me lleva a querer moldearme, a conveniencia, y es ahí cuando más pobre soy, más rara, tan tonta, y soy ésa, esa otro, que nadie conoce –ni a la otra-, que nadie quiere, pero que viaja por mí.

miércoles, septiembre 05, 2007

Ella hacia el Este: ¿Y yo?

La intensidad es un gran movimiento de vida. El deseo profundo de intensidad me hizo crecer, ¿pero cuándo no tiene fondo? ¿cuándo no se puede compartir?