jueves, febrero 28, 2008

Ella hacia el Este: sumirte en trance

De tu mente quiero adueñarme
con mi péndulo sumirte en trance
en dos partes voy a cortarte
sólo trata de relajarte.
Se mueve para acá
y luego para allá,
no despegues tus ojos.

Saco a relucir
los polvos mágicos
tu cuerpo se siente liviano.

De tu mente quiero adueñarme
con mi péndulo sumirte en trance
en dos partes voy a cortarte
sólo trata de relajarte.

Entrando al país de la sugestión
tus párpados están
muy pesados.

Concéntrate en mi voz
escucha mi canción
tus piernas se ponen muy flojas.

De tu mente quiero adueñarme
con mi péndulo sumirte en trance
en dos partes voy a cortarte
sólo trata de relajarte.

Al finalizar
tu sueño artificial
no recordarás nada.

miércoles, febrero 27, 2008

Ella hacia el Este: ameba erótica

ella recuerda los movimientos
y se estremece como los pétalos
arrojados por el viento
a un estanque
que los posee como si fueran propios,
los inunda,
y los pierde en el fondo de una oscuridad.

Ella hacia el Este: Viaje en la noche.

Nada está inmóvil; todo se mueve, todo vibra.

Hay una esmeralda en el centro de la tierra.
Hay una esmeralda en el centro.
Un volcán verde que todo lo mueve.

Hay quien cree que es la ley de gravedad la que impulsa al hombre al centro. Son miles de hilos plateados, atrapados, enredados, que los une y los desordena. Hilos que sobre la tierra se extienden como brazos de hierro y suenan como látigos. Pero invisibles. ¿Eso explicaría algo?

Todos en sueños viajan al centro de la tierra, pero no recuerdan. El viaje en la noche es un precipicio que se recuerda sólo la noche siguiente, y la otra, y la otra.

Entre unos y otros, de día, los hilos trabajan la vida, formas brillantes abarrotadas de líneas, choques, resplandores.

Ahora duermo, pero antes pienso:

Hay una esmeralda
en el centro
un volcán que confunde
los sueños.

miércoles, febrero 06, 2008

Ella hacia el Este: sentirse más viva

Por aquello que encontré en tus ojos
por aquello que perdí en la lucha
conocer la otra mitad es poco
comprender que solo estar
es más puro
me pondré el uniforme de piel humana
no esperaba tanto resplandor

el fin de amar
sentirse más
vivo
el fin del mar
es sentirse igual
vivo

y como el fuego reflejado en el agua
dibujaba partículas de Dios

el fin de amar
sentirse más
vivo
el fin del mar
es sentirse igual
vivo