viernes, agosto 29, 2008
Ella hacia el Este: Walt Whitman, somos nieve, frío, tinieblas, somos lo que el planeta engendra y protege.
Del incesante océano, de la turba, una gota se me acercó
suavemente,
Murmurando: Te amo, pronto habré muerto, larga es la distancia
que he recorrido sólo para mirarte y para tocarte,
Porque no podía morir sin haberte visto,
Porque sentí el temor de perderte.
Ahora nos hemos encontrado, nos hemos visto, estamos salvados,
Volvé en paz al océano, amor mío,
Yo también formo parte del oceáno, no somos tan distintos,
¡Observá qué perfecta es la gran esfera, la cohesión de todas las cosas!
Pero a los dos nos va a separar el mar irresistible,
Esta hora nos ha de separar, pero no eternamente;
No seas impaciente -sólo un breve instante- mirame, saludo al viento,
al océano y a la tierra.
Cada día, al atardecer, te mando mi amor.
suavemente,
Murmurando: Te amo, pronto habré muerto, larga es la distancia
que he recorrido sólo para mirarte y para tocarte,
Porque no podía morir sin haberte visto,
Porque sentí el temor de perderte.
Ahora nos hemos encontrado, nos hemos visto, estamos salvados,
Volvé en paz al océano, amor mío,
Yo también formo parte del oceáno, no somos tan distintos,
¡Observá qué perfecta es la gran esfera, la cohesión de todas las cosas!
Pero a los dos nos va a separar el mar irresistible,
Esta hora nos ha de separar, pero no eternamente;
No seas impaciente -sólo un breve instante- mirame, saludo al viento,
al océano y a la tierra.
Cada día, al atardecer, te mando mi amor.
domingo, agosto 17, 2008
Ella hacia el Este: frutas jugosas
sueño seda entre las piernas
una rasgadura como un himen
una cintura sin agujas
y el lunar que se revela oscuro.
sábana arremolinada de fruta jugosa,
adormecidos los labios,
deliciosa tensión en latidos
y una erótica del sentimiento.
erótica del sentimiento: estoy ahí.
erótica del sentimiento: estás ahí.
sos una fruta jugosa
en mis manos.
una rasgadura como un himen
una cintura sin agujas
y el lunar que se revela oscuro.
sábana arremolinada de fruta jugosa,
adormecidos los labios,
deliciosa tensión en latidos
y una erótica del sentimiento.
erótica del sentimiento: estoy ahí.
erótica del sentimiento: estás ahí.
sos una fruta jugosa
en mis manos.
Ella hacia el Este: frutas jugosas 2/
Ella tiene una estrella en la frente.
Ella es un remolino dorado y azúcar.
Con su mano,
le da una puntada a los placeres.
Ella atrapa los movimientos,
deja un recuerdo rojo
que apenas duele.
Se pincha el labio,
fija esa estrella que tienta
y despeinando,
arrastra la espera casi como un capricho.
Empapada,
desliza su espalda,
y suena un nombre en las habitaciones.
Por eso,
las emociones,
los ojos,
acentúan el remolino.
Ella puede hacerlo:
siempre fue
un jarabe,
un almíbar,
un puñal,
una fruta sumergida en la medianoche.
Ella es un remolino dorado y azúcar.
Con su mano,
le da una puntada a los placeres.
Ella atrapa los movimientos,
deja un recuerdo rojo
que apenas duele.
Se pincha el labio,
fija esa estrella que tienta
y despeinando,
arrastra la espera casi como un capricho.
Empapada,
desliza su espalda,
y suena un nombre en las habitaciones.
Por eso,
las emociones,
los ojos,
acentúan el remolino.
Ella puede hacerlo:
siempre fue
un jarabe,
un almíbar,
un puñal,
una fruta sumergida en la medianoche.
Ella hacia el Este: frutas jugosas 3/
Recostados
en una ventana
sienten el corazón
que se viene a la garganta.
El cuarto sin luz
y la ventana
como una gran boca.
Saben que va a suceder,
pero mientras,
suspiros para ocultar
lo que verdaderamente palpita.
Del piso,
deslizada,
una música,
que da nitidez.
Pero endulza
las lenguas
como el calor
madura las frutas.
Ella entra en la boca
del cuarto
descalza suspira,
dispersa,
no puede mirarlo.
Toma su manga
estira con los dientes
el borde de la ropa
le susurra al oído
sonidos sin palabras.
Sonidos que hubieran sido
gritos,
si él hubiera sido
menos paciente.
Pero ella recuerda
que él es verdadero
y contiene su cuerpo
en pulpa anaranjada.
Pulpa en susurros,
muerde la manga,
se sostienen de pie
y mientras bailan,
él siente caer
frutas,
pulpa,
que se deshacen
en la boca.
Pulpa que duerme la lengua
y espanta al tiempo:
ella toca el punto
en un cuello
profundo.
El cuarto es ahora
de paredes húmedas
las manos sólo sienten
algo que endulza
y se disuelve.
en una ventana
sienten el corazón
que se viene a la garganta.
El cuarto sin luz
y la ventana
como una gran boca.
Saben que va a suceder,
pero mientras,
suspiros para ocultar
lo que verdaderamente palpita.
Del piso,
deslizada,
una música,
que da nitidez.
Pero endulza
las lenguas
como el calor
madura las frutas.
Ella entra en la boca
del cuarto
descalza suspira,
dispersa,
no puede mirarlo.
Toma su manga
estira con los dientes
el borde de la ropa
le susurra al oído
sonidos sin palabras.
Sonidos que hubieran sido
gritos,
si él hubiera sido
menos paciente.
Pero ella recuerda
que él es verdadero
y contiene su cuerpo
en pulpa anaranjada.
Pulpa en susurros,
muerde la manga,
se sostienen de pie
y mientras bailan,
él siente caer
frutas,
pulpa,
que se deshacen
en la boca.
Pulpa que duerme la lengua
y espanta al tiempo:
ella toca el punto
en un cuello
profundo.
El cuarto es ahora
de paredes húmedas
las manos sólo sienten
algo que endulza
y se disuelve.
Ella hacia el Este: frutas jugosas 4/
los dos dentro de una red
como las frutas
que se rozan con cada movimiento
al caminar.
tules de colores
embriagados,
ella siente
que no puede contener
su boca, ni el beso.
no hay lugar en esta red
para nadie más.
los labios tan cerca,
que se siente el aroma
a cerezas desnudas.
cerezas que se desgarran,
y el jugo moja la red
y ellos,
vibran como gelatina.
él mira hacia abajo
el violeta del tul
con un estallido rojo en el centro.
entulados,
descanso infinito
que prolonga el tiempo
y sube el volumen
de los latidos.
corazones envueltos,
para ellos no hay final,
hay un dulce
que desciende
y los baña.
como las frutas
que se rozan con cada movimiento
al caminar.
tules de colores
embriagados,
ella siente
que no puede contener
su boca, ni el beso.
no hay lugar en esta red
para nadie más.
los labios tan cerca,
que se siente el aroma
a cerezas desnudas.
cerezas que se desgarran,
y el jugo moja la red
y ellos,
vibran como gelatina.
él mira hacia abajo
el violeta del tul
con un estallido rojo en el centro.
entulados,
descanso infinito
que prolonga el tiempo
y sube el volumen
de los latidos.
corazones envueltos,
para ellos no hay final,
hay un dulce
que desciende
y los baña.
sábado, agosto 16, 2008
Ella hacia el Este: el número mágico
yo sólo pienso en este momento en la precisión matemática:
- una contradicción - una paradoja - una simetría.
y entonces
un momento después
se despeja la incógnita.
y el número que aparece
me desconcierta.
- una contradicción - una paradoja - una simetría.
y entonces
un momento después
se despeja la incógnita.
y el número que aparece
me desconcierta.
jueves, agosto 14, 2008
sábado, agosto 09, 2008
Ella hacia el Este: you seem very beautiful to me.
no pienses,
no pienses,
no pienses,
la belleza no necesita
ser justificada
no pienses,
no pienses,
la belleza no necesita
ser justificada
Ella hacia el Este: estalla el cielo

Es un hombre. Estallan los espejos cuando mira. Estalla el cielo. Ártico conoce las sutilezas del mundo. Su cuerpo es frío.
Es un ángel.
Se deforma.
Tiene alas.
Toda su vida estalla cuando lo miro. Yo: vulnerable. Yo amo el cielo que él hace estallar.
Ártico sabe que sus números son exactos. Mi número es el 34.
Nunca le arrancaría el corazón. Nunca me arrancaría el corazón porque caeríamos los dos en un instante.
Es un ángel.
Se deforma.
Tiene alas.
Toda su vida estalla cuando lo miro. Yo: vulnerable. Yo amo el cielo que él hace estallar.
Ártico sabe que sus números son exactos. Mi número es el 34.
Nunca le arrancaría el corazón. Nunca me arrancaría el corazón porque caeríamos los dos en un instante.
viernes, agosto 08, 2008
Ella hacia el Este: decime que no
El destino es
inapelable
no me deja hablarle,
decirle que quizás
que no quiero,
no,
que te aleje de mí.
inapelable
no me deja hablarle,
decirle que quizás
que no quiero,
no,
que te aleje de mí.
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