viernes, julio 27, 2007

Ella hacia el Este en espejo

reloj y espejo
un gato recostado
ronronea

reloj y espejo
y ahora los gatos son dos
mueven sus cabezas al tiempo

reloj y espejo
ronronean
los espejos fingen
y el tiempo ahonda

los gatitos corren
se detienen en un horizonte
pensativos

reloj y espejo
el tiempo se espesa
el espejo habla,
habla y dice
que los gatitos son dos y dos y dos y dos

Ella hacia el Este: Hermosismo 2/

Los peces en China presienten los temblores de tierra y unos días antes se lanzan a las orillas. Yo, sin embargo, cerca del océano, miro el horizonte. Respiro en silencio y observo el plateado de los peces que se acunan en el agua.

Ella hacia el Este: Hermosismo 1/

La vida me pone a prueba.
No le voy a fallar.

Nota: Un hermosismo es algo tan intenso que provoca un sismo emocional, una sacudida desde lo profundo.

Ella hacia el Este: Horrorsismo 3/

Cada día una resurrección,
en las tripas,
una larga cola
golpeando.

En las entrañas,
donde el frío es imposible
la vida no se vive,
hasta que en un momento
me muero
siento la vida,
con su fuerza
es arrasadora,
se nutre,
de un ánimo terrible.

martes, julio 24, 2007

Ella hacia el Este: Horrorsismo 2/

Esta noche hay un abismo entre mi corazón y el mundo.
O el mundo es un abismo ahora.

El otro del diario: Horrorsismo 1/

Sábado a la noche (domingo 4 am). La calle vacía. Un perro cagado de frío cruza corriendo y una moto rompe la noche a todo volumen. Algo desentonaba, creo que era yo en la ventana...

Nota: Horrorsismo, la realidad vista desde el abismo.

martes, julio 17, 2007

Ella hacia el Este en desconcierto

Una premonición en fotos.

Es decir, la foto que casualmente elijo una tarde es el símbolo exacto de lo que después vivo. ¿Cómo pudo suceder? Un síntoma, la palabra perfecta. Signos en el cielo, en las palabras y en las fotos: todo dice lo mismo. Pero todo dice su contrario. Pregunto: ¿todo puede confluir en un punto y no existir? Soy la prueba, única testigo del milagro ¿que ocultamos?

Un plan maestro que trazamos juntos o una premonición. Un destino. Un juego, una lástima.

O un océano de fuego.

Ella hacia el Este: ¿Y yo qué?

¿Yo? Un disparo al corazón. Eso es lo que últimamente soy.
Un disparo.

El corazón late, es de carne, es como la bolsa con la carne cruda que le dejaba en sueños al lobo, en su cueva. El camino de vuelta era recto pero prefería las irregularidades para retrasar la llegada, las vueltas, respirar un poco más de aire, de la vida de afuera. Y ahí estaba, con el pulóver arremangado, tirando desde la puerta de la cueva la bolsa de plástico con la carne para el animal.
El lobo me miraba siempre a los ojos, ojos llenos, ojos negros, ojos vivos. Yo lo amaba. Lo amaba porque jamás iba a herirme. Lo veía en sus ojos y en los movimientos torpes por disimular su ferocidad.
Pero el lobo era mi templo.

Y ahora que el corazón y el disparo, él viene lento y apoya su hocico en mi manga, para lamer el hueco abismal y los latidos.

martes, julio 10, 2007

Ella hacia el Este

Dulce invierno
cae en el corazón


Una tarde inesperada para el cielo. La ciudad se desprende en pequeños hielos que no consiguen concentrarse al caer: se expanden, se deslizan, se dispersan, sin llenar ningún espacio, pero abarcándolo todo. Como el agua, el corazón nunca se llena.

El cuerpo, el pelo en remolinos: dulces copos nevados.

Si existe algo como el fin del mundo que sea en forma de nieve: un indescriptible
.

domingo, julio 08, 2007

Ella hacia el Este

El amor está más allá
del bien y del mal

El horizonte en silencio. La tensión aumenta. De improviso, se concentra la energía en un punto.

Sos un imán.

Somos algo metálico. Estridencia de plata y metal.

Entre nosotros hay algo de imán.

Un sonido extraño, de universo, de planetas exteriores. Te encuentro sin embargo en la tierra, pero el metal se empeña por mantenerse. Comprendo: Una corriente genera un campo magnético. El núcleo es amenazado por la sustancia magnetizada.

Polo Norte. Polo Sur.

Somos las líneas de fuerza. La sustancia magnetizada. El ámbar.

Nota: Nunca coloque el material en un fuerte campo magnético.

jueves, julio 05, 2007

xxx


¿El milagro?
Una nube, un techo, una estrella, unas trompetas y el humo de un cigarrillo.



miércoles, julio 04, 2007

El otro del diario

Noches en adelantado final.
Invierno en la ciudad de mierda, donde la individualidad es la moneda corriente. Gente hormiga peleando por su estúpido lugar en la fila. Basando todas sus vidas en procesos químicos, pisando al de al lado, y mejor si sirve de escalón. Y todo este sin sentido me enferma hasta el punto de a veces querer ser uno más de la pecera, anestesiado para no sentir lo que me rodea. Mientras, hay una realidad paralela tan obvia que nadie ve. Todos ciegos a todo, salvo a su propia insignificancia. Viviendo su mezquina individualidad de hormiga.
¿Pero y cómo es que encajás vos en esto? Tal vez es eso simplemente, vos tampoco encajás. Tal vez es que vivís la realidad desde un costado. Y fijate que no hablo de sentimientos, hablo sólo de esa sensación de ser el bicho raro. ¿Pero por qué te cuento esto? No sé, quizás sea sólo para sacarlo del sistema, o tal vez me gusta pensar que realmente vos sí sos diferente, que vos sí sabés. Pero no me des bola, debe ser el ruido del viento en los árboles, o por ahí las gotas en los mosaicos del patio. Cada tanto me gustaría contarte historias.

Reportando en vivo desde algún lugar de Buenos Aires. Adelante estudios.

Ella hacia el Este

Cuando el cuerpo no espera
lo que llaman amor


Algo me delata.

Cada vez que te veo quedo arrasada por fuerzas que exceden mi poder. Quedás palpitando en mí. Traté de decirte de mil maneras todo, con miradas, gestos, abrazos, voces, pistas, simulacro.
Cien años de lluvias, o cien años de fuego, me digo. Ni eso puede borrar lo que siento esta tarde, metálica y siniestra. Hoy no escribo en clave, te escribo porque te quiero, porque tu voz cambia pero sos siempre el mismo, encantador, destructivo, invaluable.

Techos


Ella hacia el Este en narrativa cuento http://cercaelmilagrotechos.blogspot.com/