martes, mayo 04, 2010
Suspensión en algo incomprensible, que pasa de un cuerpo a otro, y equilibra la temperatura.
Como esas hebras hábilmente tejidas en silencio
-tapiz de hombres suspendidos en azul,
midiendo el cielo a cada paso-.
camino sobre el laberinto blanco que imaginaste para mí.
Quietud de una profundidad absoluta,
-vos sonriendo sin mirar-
en la penumbra del sabio que oye a lo lejos.
Apenas cae la nieve, en un silencio tal,
que cada palabra se torna blanca, mágica,
huidiza.
Nada nos sucederá, -que sin mirar-
no pueda recorrerse en silencio.
-tapiz de hombres suspendidos en azul,
midiendo el cielo a cada paso-.
camino sobre el laberinto blanco que imaginaste para mí.
Quietud de una profundidad absoluta,
-vos sonriendo sin mirar-
en la penumbra del sabio que oye a lo lejos.
Apenas cae la nieve, en un silencio tal,
que cada palabra se torna blanca, mágica,
huidiza.
Nada nos sucederá, -que sin mirar-
no pueda recorrerse en silencio.
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2 comentarios:
Bello final: Nada nos sucedera. Recuerda el perfume de Yvonne. Pensamiento para una o dos primaveras en la vida...Victor lo sabe, es lo unico que sabe, mientras el fuego de Patrice Leconte le ilunina el rostro...durante una noche interminable.
No puedo dejar de leer este blog.
Me encanta.
Bárbara.
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